23 de mayo de 2016

ROGGENMUTTER

Todo comenzó cuando me enteré que tendría a mi primera hija.

Desde ese momento, nunca volví a sentirme sola. Pero estaba segura que no era por la vida que crecía en mi. Sentía miradas alrededor, de vez en cuando una risa. Mi marido decía que alucinaba, que estaba tan contenta de tener a nuestra nena y que por eso escuchaba aquellas risas. Todo se calmó en el primer momento que la tuve en mis brazos. Tan hermosa, parecía una diosa. Sus ojos claros como la miel y cabello brillante como el oro.

Las miradas se fueron desvaneciendo cada día más y más, e incluso esas risas se dejaron de escuchar por completo. Justo cuando juraba perfección, se escuchó un golpe tan fuerte que retumbó hasta en mi interior, seguido de eso, la niña gritaba. Sus llantos eran tan fuertes que me paré de un solo golpe de mi cama.  corrí como loca por ella a su cuarto pero,  no había nada que pudiera hacerla llorar así.
Me temía lo peor. Al momento de entrar al cuarto el llorar de la pequeña, cesó.

Buscaba a la niña en la cuna, para mi sorpresa la niña no estaba ahí pero si, una sombra. La sombra de una mujer alta y cabello largo. Mi temor era tanto que no podía moverme, no podía respirar y al momento de parpadear dicha mujer, no estaba, se había desvanecido.

Histérica comencé a gritar, a buscar a mi niña. Ella se la había llevado, se la llevó, mi niña, mi hija. La conmoción fue tanta que me desmayé en su cuarto, seguía sin poder creerlo. Escuchaba la risa, esa maldita risa que escuché durante todo el embarazo. Algo me suspiraba y me hablaba levemente al oído.   "Roggenmutter Roggenmutter"   Al parecer ese era el nombre de aquella mujer que la robo de mis. Al despertar la vi, mi hija estaba en su cuna, sana y salva, no lloraba solo dormía.  "Una pesadilla, si. Eso tuvo que ser, una pesadilla."   Todo esta bien, mi niña estaba ahí.

Cada día las sombras se hacen más y más fuertes, las voces ya no se callan, siempre están ahí. Las voces no disminuyen, no me dejan sola ya. La nena aveces me habla, me calma y me dice que todo estará bien, que no llore, que sea fuerte por que su papá nos dejo.No era mi culpa que apareciera volando en el abanico de la sala, el ya no volvió y nunca volverá. La nena aveces me habla en una lengua extraña, no le entiendo, creo que es latín. El tiempo sigue pasando, ya han pasado 2 años y no salgo casi nada de casa, la niña me consume, las sombras y las voces.

Pensé que mi hija era increíblemente inteligente, ella sola traía las cosas y preparaba todo para sus juegos, preparo ese circulo perfecto con sal en la sala y lo rodeo de 5 velas negras. Me pidió ponerme en medio para poder jugar y eso hice, me dijo que ella quitaría mi dolor, todo por mi hija, por ella. Las voces se hacían cada vez mas fuertes y sentía que algo se acercaba a mi. Cuando estaba enfrene de mi la sombra suspiro "Roggenmutter"  La niña me vio a los ojos, encendiendo las velas una por una, mientras un ligero canto salía de ella. Todo se volvía cada vez mas negro, sentía como el dolor salía de mi cuerpo haciéndose cada vez más y más frío, me faltaba la respiración y ya no sentía dolor. Hasta que todo, se apago.


Robara tus hijos y tu alma en pena

27 de abril de 2016

MIEDO

¿Sabes qué es el miedo?
¿No? Pues déjame explicarte. El miedo es ese sentimiento que tienes por la noche en tu habitación antes de dormir, Es esa sensación de que alguien te observa mientras te lavas el cabello en la ducha, de saber que alguien te sigue por la noches en una calle solitaria, o cuando solo ves las luces del alumbrado parpadear un poco. Entonces, volteas porque sientes que algo o alguien te sigue.
No hay nadie, ¿Verdad? Nunca hay nadie, solo es miedo.

Cuando eres un niño, cuando eres un adolescente, cuando eres adulto. Siempre te dicen que tu hogar es el lugar más seguro.  Pero se equivocan, ¿No es así?, porque no lo es. No es el más seguro, de hecho, a veces temes estar solo en casa. Pero, ¿porqué? Se supone que es el lugar más seguro del mundo. Bien, como dije, no lo es, ¿Quieres saber porqué? Bueno, pues la respuesta es simple.
Es porque nosotros te vigilamos, vemos lo que haces, sabemos en donde estás. Nosotros siempre te “cuidamos”  Dejamos que pienses que no es verdad. A veces hacemos algo de ruido para que no te sientas solo. Queremos espantarte, para que sepas y recuerdes nuestra existencia.

Porque en este mismo instante te veo desde un rincón. Esperando el tiempo correcto para comenzar. Y no te preocupes, que algún día. Te traeremos con nosotros.

No temas, pronto vendremos por ti.

13 de abril de 2016

EL PRODUCTO DE LA GUERRA

Hace mucho que he querido contar esta historia, pero nunca había tenido las agallas de hacerlo, hasta hoy. Hace años, cuando mis padres aún vivían, teníamos nuestra casa grande en el campo que papá había comprado después de la Segunda Guerra Mundial. Era una casa grande, con colores hermosos, pero las cosas empezaron a cambiar, el aura de la casa se sentía diferente. Conforme pasaba el tiempo, algunas veces sentías que alguien te tocaba el hombro o te suspiraba al oído, otras veces sentías sobre ti la mirada de alguien.

En mi cocina hay una ventana gigante que siempre me ha llamado la atención, ese día sentí que algo me llamó y voltee. Al momento de voltear la vi, pálida, una sonrisa muy tenue, ella me miraba fijamente con sus grandes ojos negros, atenta de todos mis movimientos. Cuando de pronto, ella ya no estaba, se fue, pero ¿a dónde se había ido? La curiosidad me ganó y decidí ir al patio, detrás de la ventana para buscarla, ahí estaba, me pedía seguirla. Cosa que no hice, me fui corriendo a mi cuarto, con miedo.

Al día siguiente la volví a ver, la volví a sentir cerca pero me fui corriendo, no podía seguirla, ¿qué tal si me hacía algo? Cada vez la veía más y más seguido, en otras partes de la casa, me decía que la siguiera, me lo pedía. Como esa noche mientras dormía, la sentí, sentí como me jalaba los pies, suplicándome a seguirla, ya no podía resistirme, el miedo y la curiosidad me impulsaron de nuevo.

La seguí, bajando las rechinantes escaleras de la vieja casa, la seguí hasta la cocina, la veía como una luz fugaz, de esas que se hacen cuando mueves una linterna con neblina, así se veía ella. Mi cuerpo se paralizaba del miedo, no podía con todo, sabía que no estaba soñando, sabía que era real, ya había pasado casi un mes desde que la vi por primera vez.

La pequeña siguió su camino hasta el patio, y de repente se desvaneció, ya no la podía encontrar, no la podía ver por ningún lado, inmediatamente después me desmayé. Amanecí justo en el lugar en donde ella se había desvanecido, con mis manos en la tierra, como si intentara excavar para buscar un tesoro. Moví mis manos y sentí algo muy duro, como una piedra, así que seguí cavando y buscando.

Así continué hasta que me topé con ¿huesos? Era todo un esqueleto, parecía de una niña pequeña, como la que seguía, Al momento de desenterrar todo, lo vi, vi todo, vi como ella murió, vi todo lo que le hicieron, ella era el producto de la guerra, había sido asesinada muchos años atrás.

La mataron entre 3 hombres, la abusaron sexualmente y la usaron para sus experimentos. la dejaron ahí, tomé todos sus huesos e hice un pequeño ataúd, le di un propio entierro. Desde ese día ya no la veo, la ayudé a descansar en paz, o al menos eso pensaba.

Los años pasaron, había olvidado a esa pequeña niña, hasta el día en que tuve a mi primera hija, mi niña es idéntica a esa que vi hace años, cuando papá aun vivía, al principio creía que era una simple casualidad, hasta que mi hija con una voz tierna me dijo "gracias mami por haberme salvado", entonces comprendí, que ella era mi propio, producto de la guerra.

"Gracias mami por haberme salvado"

8 de abril de 2016

ENCERRADO PARA SIEMPRE

No se por dónde comenzar, he sido testigo de lo más aterrador que existe, mi familia no me cree, mis amigos me tratan de loco, incluso ustedes estoy seguro me dirán que he perdido el control de mi mismo, pero no, están muy equivocados, lo único que hice mal fue entrar a ese jodido cuarto, si tan sólo hubiera obedecido las señales, no estaría ahora encerrado aquí, les pido me ayuden a salir de inmediato, antes que mi estancia sea irremediable.

Todo comenzó hace unas semanas, diariamente me veía obligado a pasar por ahí, para llegar a mi casa tengo que cruzar por una puerta enorme y pasar frente a una casa abandonada, se dice que ahí ocurrió algo muy malo, yo era muy escéptico y no hacia caso a las advertencias. El turno de noche en la universidad no ayudaba, pues alrededor de las 8 pm todos los días venía llegando, noche tras noche abría la puerta, pasaba frente a la casa la cual sólo tenía 1 ventana, y después entraba a mi casa a realizar mis tareas cotidianas, quien iba a decir que el día en que se me ocurrió mirar a las ventanas de la casa abandonada sería el día que me quedaría encerrado.

Un cuarto oscuro, ventana con rejas y cortinas llenas de polvo, era lo que se apreciaba desde el punto en el que estaba, esa noche al llegar abrí la puerta y lo primero que hice fue mirar a las ventanas, fue algo automático ya que me pareció ver de reojo un movimiento, sin pensarlo me acerqué por afuera para inspeccionar el área, fue ahí entonces cuando lo vi, no puedo decir que es un hombre o una mujer, estaba desnudo, parecía un ángel, tenía un rostro impecable, no tenía cabello, su piel era blanca con un tono grisáceo, se asomó por detrás de las cortinas y me miró fijamente, sentí un escalofrío dentro de mi como sí estuviera viendo al mismísimo diablo, el ente rápidamente se escondió al fondo del cuarto por lo que no pude ver nada, curiosidad y miedo se apoderaron de mi cuerpo, corrí hacia la puerta rodeada por viejas tablas y comencé a quitarlas una en una.

No podía creer que hubiera alguien o algo encerrado ahí, se suponía hace 10 años estaba abandonado por lo que era prácticamente imposible que fuera un ser humano lo que se encontraba ahí, eso solo alimentaba mi hambre de respuestas, al abrir la puerta efectivamente era sólo un cuarto lleno de viejas cajas, mucho polvo y telarañas, para sorpresa mía había un baño, que era mucho más oscuro que el cuarto en sí, era de noche y por suerte traía una linterna en mi mochila, caminé lentamente hacia el baño mientras buscaba, justo a un metro de llegar escuché una voz que me dijo "sálvame, por favor, ten piedad de mi", rápidamente entré al baño y con mi linterna lo iluminé completamente, no había absolutamente nada, mi temor fue tal que grité y salí corriendo del lugar sin mirar atrás.

Esa misma noche le dije a mis familiares y ninguno me creyó, mis amigos solo se rieron diciendo "te salió el marciano", pero yo sabía que era real. Los siguientes días miraba las ventanas esperando volver a verlo, pero no había nada, entonces el día llegó, 2 semanas después y exactamente el mismo día a la misma hora escuché un grito dentro de la casa, por lo que volví a tumbar las tablas que mantenían cerrada la puerta y entré rápidamente con mi linterna, sólo que esta vez había algo diferente, donde se encontraba el baño había una pared liza, como si nunca hubiera existido un cuarto ahí, con temor mire hacia atrás, y la puerta por la que había entrado ya no era una puerta, sino un baño lleno de telarañas, había un espejo justo frente a mi el cual estaba lleno de sangre formando un símbolo extraño, lo limpie y me mire en el espejo, mi piel esta cada vez más pálida, el cabello se me cae lentamente, estoy encerrado aquí, lo único que puedo hacer es mirar por las ventanas esperando que alguien me vea y me saque de aquí, por favor ayúdenme, no puedo salir de aquí.

Por favor, ayúdame a salir de aquí